Miss Debate es un desarrollo de IBM que explora la posibilidad de que una inteligencia artificial le ayude a los seres humanos a pensar y discutir ideas. Su objetivo es ofrecer apoyo en la toma de decisiones.

Los humanos han sido vencidos por las inteligencias artificiales en partidas de Ajedrez, Go, Dota 2 y Starcraft 2. También han sido reemplazados en tareas administrativas y hasta en áreas de la ciencia, como la ciencia de datos. Sin embargo, un espacio en el que al parecer todavía prevalecen los seres de carne y hueso son las discusiones, o mejor dicho, los debates.

El campeón europeo de debate de 2012 y finalista a nivel mundial en 2016, Harish Natarajan, midió sus capacidades contra las de Miss Debater, una IA desarrollada por IBM. El debate duró unos 25 minutos, contando 15 minutos de preparación, 4 para la presentación, 4 para las refutaciones y 2 para las conclusiones.

Miss Debate utilizó argumentos seleccionados de una base de datos de 10 mil millones de frases tomadas de periódicos y publicaciones académicas.

El tema en discusión fue si debería subsidiarse la educación preescolar. Natarajan estuvo a cargo de la posición en contra y la IA de la que esta a favor. La impresión de los asistentes fue que mientras Miss Debater (O Project Debater según su antigua denominación) brindó más información, Harish fue quien más logró cambiar la opinión de los participantes.

Natarajan señaló que un debate puede ser una prueba mucho más compleja para una IA que los juegos de mesas o los videojuegos. Para debatir se necesita procesar grandes cantidades de información y construir argumentos relevantes. Deben explicarse los argumentos más complicados de una manera clara y estructurada. Finalmente, debe lograrse que esos argumentos sean convincentes para la audiencia, lo que, explica Natarajan, implica un uso cuidadoso del lenguaje, las emociones, la retórica y los ejemplos. “Las máquinas son excelentes en el primer aspecto, pero los otros dos pueden ser un gran desafío”.

El objetivo de este desarrollo no es reemplazar a los seres humanos en la discusión y toma de decisiones, sino apoyarlos al presentarles argumentos articulados y basados en una gran cantidad de información. De esa forma los usuarios podrían tomar decisiones mejor informadas.